ROMA, Italia.- Los líderes de las 20 mayores economías del mundo se reúnen este fin de semana en Roma, para la cumbre del Grupo de los 20 (G20), con una agenda cargada que incluye covid-19, recuperación económica y cambio climático.
Sobre la mesa está el acuerdo para imponer un impuesto mínimo del 15% a las multinacionales y la recuperación pospandemia y sus riesgos, incluido la repartición desigual de las vacunas contra la covid-19.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ya está en la capital italiana para confirmar su mensaje de que “Estados Unidos ha vuelto” después de cuatro años marcados por la controvertida diplomacia de Donald Trump, según publicó la agencia France 24.
La ausencia de los presidentes ruso Vladimir Putin y chino Xi Jinping, quienes asistirán por videoconferencia, reduce las expectativas de la cumbre, un foro entre aliados y rivales de diferente tamaño y poder.
Los países del G20 representan casi el 90% del PIB global, dos tercios de la población mundial y el 80% del comercio internacional. Actualmente, el grupo está integrado por Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea.
Entre los latinoamericanos, un gran ausente será el mexicano Andrés Manuel López Obrador, mientras que confirmaron su presencia el argentino Alberto Fernández (que también estará en la Cumbre del Clima) y el brasileño Jair Bolsonaro.
El tema del cambio climático será central, ya que se celebra la víspera de la conferencia COP26, cuya apertura formal será el domingo, y que comenzará a sesionar el lunes en Glasgow, Escocia, y que pretende tomar decisiones históricas para detener el aumento de la temperatura del planeta.
Los países del G20 son responsables del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global y varios de ellos se resisten a reducir las emisiones.
China se ha fijado como meta 2060, pero India, que insiste sobre su condición de país en desarrollo y cuyo primer ministro Narendra Modi estará presente en Roma, no ha asumido un compromiso preciso.
El primer ministro italiano, Mario Draghi, considera que la cumbre marca el regreso del multilateralismo, después de los años oscuros de aislacionismo y del confinamiento ligado a la crisis sanitaria, dijo.
Justamente, la cuestión de la salud mundial y cómo prepararse para la próxima pandemia, muestra algunas de las diferencias más profundas entre los países, después de que la crisis del covid-19 expuso fallas flagrantes en la cooperación internacional.
Un grupo de figuras que asesoran al G20 o tienen altos cargos dentro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), difundió una carta a los líderes, en la que les pide que no eludan su responsabilidad.
“La próxima pandemia podría ocurrir en cualquier momento, y no estamos preparados. Incluso puede ocurrir mientras el mundo todavía lidia con la covid-19”, dice la carta, firmada por el jefe de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, el ex secretario del Tesoro de Estados Unidos, Larry Summers, y el ministro principal de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, copresidentes de un panel del G20 que revisa los preparativos para una pandemia. También pusieron su firma el ex primer ministro británico Gordon Brown y el ex primer ministro italiano Mario Monti, quienes tienen funciones dentro de la OMS.
Los cinco signatarios dijeron que el G20 debería crear una junta permanente que reuniera a los ministros de salud y finanzas encargados de encontrar los fondos necesarios para prepararse y, con suerte, evitar futuras pandemias.
Dijeron que se necesitaba dinero para reforzar la vigilancia de los riesgos de enfermedades y crear una red para acelerar la distribución de vacunas y suministros “para evitar las asombrosas desigualdades de acceso que ha revelado la covid-19”.
Si se distribuye de manera justa, dicho financiamiento ascendería aproximadamente al 0,02% del producto interno bruto de la mayoría de los países y también podría involucrar financiamiento privado.
El nuevo foro complementaría y flanquearía a la OMS, proporcionando una fuerza política y financiera más clara que la que la agencia de la ONU puede reunir actualmente. (Reuters-Especial)